#QuickEDU, 7 MINUTES WORKOUT: Una 'aplicación' para poner en forma nuestro Ser.

   Estar en forma, además de una necesidad, se ha convertido, casi, en una obsesión para mucha gente. Running, gym, Zoomba, GAP, hipopresivos, Pilates, spining... son un sinfín de nuevos términos que hacen referencia a cuidar y cultivar el físico... 
  La última moda, en esto de ponerse a tono, son las apps que ofrecen una rutina de ejercicios (workout) de no más de 7 minutos, que garantizan, repitiéndola a diario, ese mantenimiento y atención rápida (quickfit) que nuestro músculos y huesos precisan. Evidentemente no es comparable con ser deportista, pero ayuda a asegurar dos cosas: el fin, cuidar nuestro cuerpo, y el hábito, dedicarle tiempo. 
   Me pregunto: ¿si trasladamos esta idea al contexto educativo?, ¿al crecer como persona?, ¿al ser sensible a la realidad que nos rodea?, ¿a desarrollar el pensamiento crítico?, ¿a reconocer emociones?, ¿a afianzar valores?... En definitiva: enseñar a nuestros alumnos a cuidar y poner en forma su SER... 
   
   La imagino así: #QuickEdu, 7 minutes Workout: la app que, en solo 7 minutos al día, pone a tono nuestro Ser. Parece una contradicción en tiempos de Slow Education pero no lo es: quick (7 minutos) sí, pero para hacer stop, para desconectar o, mejor dicho, para conectar con el mundo, con la vida, con nosotros mismos...

   
   #QuickEdu, 7 minutes Workout'. ¿Y cómo funciona la ‘app’? Aquí las instrucciones de uso: 

  1. Elegimos un recurso sencillo, ágil, fugaz, cotidiano pero cargado de vida (una canción, un objeto, un anuncio...-ver infografía-).
   2. Lo mostramos, lo presentamos. Tres minutos, no más.
  3. Comenzamos, a partir de ese recurso, una rutina de pensamiento. Por ejemplo, un veo (o escucho), pienso, me pregunto (o afirmo). El objetivo sería conseguir que el recurso haga sentir, pensar, reflexionar y compartir esa vida interior. Tan importante es la rutina individual como la compartida.


   Para empezar a practicar #QuickEdu con los alumnos sería necesario usar la aplicación en modo demo. El profesor trae preparados los recursos con antelación e incluso comparte su reflexión, previamente ensayada, con el grupo (si los usuarios son muy pequeños se hará necesario dirigir la rutina partiendo de recursos muy elocuentes y preguntas muy concretas)... Con el tiempo y el hábito  consiguirán ganar esa sensibilidad que hará que su mente y su corazón traspasen la imagen, el texto, la música, el objeto… y se comunique con ellos sin ayuda externa.
  Entonces podríamos pasar a utilizar la aplicación en modo normal… En este nivel el profesor solamente se encarga de traer el recurso. Los alumnos y la rutina hacen el resto.
   Finalmente esta ‘app’ permitiría disfrutar de un modo premium. Ahora son los alumnos, en grupo o individualmente, los que escogen los recursos para traer al aula y practicar #QuickEdu. La aplicación puede incluir, en este modo, una ruleta con los nombres de los recursos que daría, de forma aleatoria, cuales buscar para las siguientes sesiones… He aquí un ejemplo usando la herramienta online fluky.io de cómo podría ser esa ruleta (haz click sobre la imagen para ver su funcionamiento)...


      Hecha la app. Sólo queda animar a todos a practicar #QuickEdu. Ya sabéis, 7 minutos al día y... en forma!!!